13/2/10

PRESENTACIÓN PITO DE CAÑA


Se presentó oficialmente el domingo 7 de febrero al Carnavalero que ostentará este año 2010 el título de "Pito de Caña", máximo galardón que otorga nuestra Asociación, D. MANUEL RODRÍGUEZ MASCAREÑA. Fue un acto entrañable y en ocasiones emocionante. Mascareña, arropado por su familia, amigos, compañeros y rivales de teatro, nos hizo pasar unos momentos de carnaval del bueno, recordando muchas anécdotas de aquellos años, aún no lejanos, en que fue uno de los grandes referentes de la modalidad de murga, a la que dio un impulso trascendental sin el que no se entendería el estilo de la murga isleña tal como la concebimos hoy en día.

Eu Sosa, vocal de autores de la ACI, fue el encargado de entrevistarlo. Nuestro presidente, Vicente Gey, le manifestó publicamente su admiración ya que, en los primeros pasos de su andar carnavalero, Gey fue en varias ocasiones rival de Mascareña, al que confesó haberlo tenido siempre como maestro, quedándole solo la pena de no haber coincidido nunca en ninguna agrupación. Mascareña le contestó, en plan de broma, que no lo llevó para evitar que le robará protagonismo.

El Ayuntamiento quiso estar con nosotros mostrando su apoyo y admiración al homenajeado, D. Antonio Zamudio, delegado de Festejos le contó que recordaba de memoria cuplés y pasodobles de algunas de las murgas destacadas de Manuel. También estuvo presente el Concejal de Cultura D. José Antonio López

Terminamos cantando el Himno de Carnaval y tuvimos ocasión de probar un exquisito pellejito de atún y una deliciosa paella con la que los socios Pedro Sinforosa y Pacheco, que explotan el ambigú, invitaron a todos los presentes.

ENTREVISTA A NUESTRO “PITO DE CAÑA” 2.010 (Por "Eu" Sosa)

¿Cuál ha sido su mejor momento en el carnaval?

- He pasado muchos y muy buenos momentos, sobre todo en los ensayos. Pero, podría destacar el año 1.984, ya que salió todo a pedir de boca. Fue el año que salimos con la murga “Del campo a la capetá” y conseguimos el primer premio local y también el regional.
También recuerdo con especial cariño el año que obtuve el premio al “Mejor Murguista”. Fue en 1.981, con la murga “Cuanto más viejo más pellejo”.

¿Y el peor?

- Quizá haya sido la descalificación del concurso provincial en el año 1.985. Mi murga, “Locos por la música”, venía de ganar el primer premio en el concurso local y fue muy duro para nosotros quedar descalificados. Más aún cuando nos acusaron de supuesto plagio musical en el cuplé, algo que en el concurso local no se tenía en cuenta en esos años. Tampoco éramos la única agrupación que lo hacía, pero sí fue a la única que le costó la descalificación. Fue muy duro.

De todas sus murgas, ¿cuál destacaría?

- Le guardo un cariño especial a “Del campo a la capetá”, por todos los motivos que he explicado antes.
También quiero destacar a “Locos por la música” porque, debido a algunas carencias en cuestión de letra en el repertorio, tuve que agudizar más el ingenio cubriendo esas carencias con coreografías y puesta en escena que le dieron a la agrupación una gran vistosidad.

¿Y cuál destacaría de sus rivales?

- Todas las agrupaciones con las que he competido han sido grandísimos rivales y de gran calidad. Todas. Pero quizá “Los hermanos Marx” de Pepe, “El Comercial” y “Los caballetes con boca y las cangrejadas locas” de Eugenio Sosa, hayan sido las murgas que más difícil me lo han puesto. No sabíamos quién ganaría hasta el último momento y quizá fue más reñida la competición que otros años.

Un amigo en el carnaval

-J. Antonio Rodríguez “Pacheco” y Pepe “El Comercial”

¿Y un rival?

- Siempre le tuve un gran respeto a todos; pero quizá Paco Bueno y Juan Columé me quitaran el sueño algo más que los demás.

¿Qué echa de menos de aquellos carnavales que ahora se ha perdido?

-Antes las agrupaciones participábamos más en la calle. Ahora hasta los “Pasacalles” al teatro se están perdiendo. Muchas agrupaciones van al teatro en coche. Cuando terminábamos de cantar nos íbamos todos juntos a comer al local de ensayo y estábamos todos los carnavales juntos. Muchas agrupaciones ya no hacen eso.
También se echa de menos la sencillez. Ahora se tiende a complicarlo todo demasiado, desde los montajes de voces hasta los disfraces. La evolución es positiva, pero quizá hay veces que los grupos debieran simplificar más.
Echo de menos el ingenio de antes. No era necesario ofender a nadie para hacer reír; cosa que, desgraciadamente, parece ahora un fácil recurso de algunas agrupaciones. También me choca un poco que las murgas canten letras “de pena” en sus pasodobles. Creo que los pasodobles de las murgas deben ser críticos, humorísticos, satíricos o piropos, pero para el sentimentalismo creo que ya están las comparsas. Esta es sólo mi opinión. No pretendo ofender ni criticar el trabajo de nadie.

¿Qué le gustaría haber tenido en su época de director que ahora sí tenemos?

- Hay muchas cosas. Los locales de ensayo o las peñas, por ejemplo. Antes teníamos que mendigar un local de ensayo que, en muchas ocasiones, era un cuartito pequeño que se llovía y que teníamos que acondicionar. Ahora la mayoría de las agrupaciones tienen buenos locales de ensayo o están vinculados a alguna peña.

También ahora el director tiene algo menos de trabajo que antes. Ahora hay gente en las agrupaciones que se encargan de llevar las cuentas, la cantina, los cancioneros… Antes, toda esa responsabilidad era exclusivamente del director.

Internet. Es increíble lo que se puede hacer con un ordenador. Podéis tener cualquier complemento para los disfraces y os lo traéis del otro lado del mundo en pocos días. Antes recorríamos media España para conseguir una simple peluca.

Pero quizá lo más importante haya sido la unión de todos los carnavaleros. La constitución de la ACI ha sido un gran paso para el carnaval. Hace años lo intentamos, pero no conseguimos que prevaleciera el bien común por encima de los intereses personales de cada agrupación. Es muy positivo que el Carnaval esté en manos de los carnavaleros. Una asociación sin afán de lucro que vele por los intereses de los carnavaleros era necesario. Me alegro de que por fin eso se haya conseguido.

¿Cuándo ha pasado más nervios, cuándo se subía usted al escenario o ahora que se sube su hijo?

Ahora, sin duda alguna. Jamás me he puesto tan nervioso como cuando tiene que actuar mi hijo.

De todo lo conseguido en carnaval, ¿de qué se siente más orgulloso?

- Por encima de cualquier premio, me quedo con el reconocimiento de mi pueblo. Es una satisfacción enorme que todavía hoy en día me paren por la calle y la gente se acuerde de mis murgas.
También estoy muy orgulloso de haber dejado el legado de mi hijo. Esa semillita que crece cada año más y que lucha como su padre luchó en su momento por el carnaval de su pueblo.

¿Qué se siente al ser pito de caña?

- Creo que es el máximo galardón al que puede aspirar un carnavalero isleño. Si para un periodista es el Pulitzer el culmen de su carrera, para mí el Pito de Caña es como el Premio Nobel del Carnaval.
Gracias a la ACI por acordarse de mí.